El Síndrome de Estocolmo… ¡del vendedor!
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El Síndrome de Estocolmo… ¡del vendedor!

¿Habéis escuchado hablar de él alguna vez? A nosotros nos ha llamado la atención. Por cierto, no hay que alarmarse en exceso, pues como síndrome que es, existe diagnóstico y tratamiento. Síntomas Este curioso Síndrome de Estocolmo presenta una serie de síntomas que detallamos a continuación y que tienen que formar parte de la práctica habitual de los comerciales durante, al menos, 2 meses: -Los vendedores intentan beneficiar a los clientes en las relaciones comerciales sin necesidad ni razón lógica alguna. -Suelen ser agentes de venta que ya han establecido una relación más personal con sus clientes, es decir, a partir de los 3 años. -Dificultad para cumplir los objetivos de ventas marcados por el Departamento Comercial. -Ofrecer muchos presupuestos -Aportar muchos precios inferiores de la competencia sin documentación. -Pedir rebajar el precio por debajo del mínimo establecido -Defender de manera recurrente la posición del cliente frente a la de la empresa... Diagnóstico En este caso, el "médico" que mejor puede identificar a los comerciales con el Síndrome de Estocolmo es el Director Comercial o Jefe de Ventas (según la empresa de que se trate) en conjunto con un cliente de confianza, quien le puede confirmar o no dichos síntomas. ¿Cómo reaccionar? Si la empresa está interesada en "rehabilitar" a su representante de ventas deberá actuar de manera rápida siguiendo estas recomendaciones: total privacidad, hablar del método de venta de forma abierta y apoyarse en evidencias. La aceptación y posterior seguimiento serán fundamentales para el éxito de este singular tratamiento. ¡Ahora ya sabéis cómo detectarlo! Fuente / degerencia.com Foto / reynermedia Por Clara Vidal Marketing y Comunciación